La experiencia acumulada del trabajo con las familias, nos dice que cada unidad familiar es totalmente diferente a las demás, cada una con sus particularidades, valores, capacidades, objetivos y dificultades. Cada familia o persona afronta los procesos de cambio y mejora, con propósitos y prioridades diferentes. Por tal motivo, consideramos prioritario contar con un abanico amplio de posibilidades y  adaptar nuestro trabajo, métodos y servicios  a las características y objetivos de cada familia.